50 discos de 2011: top 20 (1)


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20


Caribou - RA.246. Debería ocupar un lugar mucho más alto pero lo dejo en este puesto simbólico, siendo una mix sin totalidad de producción propia ni intervención significativa sobre las canciones ajenas incluidas. El proyecto Daphni de Daniel Snaith tiene su primera edición en esta mix, con cinco tracks incluidos (más la remix de Thomas Mapfumo) entre selecciones de distintos géneros electrónicos ensamblados de una manera en la que cuesta no sólo reconocer cuánto retocó Snaith las canciones, sino además, y dejando de lado la lista de tracks, qué viene a ser propio y qué sería lo ajeno. Hay Disco rescatado del olvido ochentoso, Ghetto House, un Villalobos bien clubber y hasta un track de Charanjit Singh, el músico que le metió sintetizador y LSD al Disco hindú. La veta de DJ de Snaith puede disfrutarse también en otros sets y mixes de gira, disponibles en su SoundCloud.

Daphni editó cinco singles (uno compartido con Four Tet) que separan algunas de las canciones de la mix más algo de material nuevo, representando una extensión de lo hecho en el último disco de Caribou pero dentro de estructuras electrónicas más ortodoxas (un track como Bowls en Swim), y en vertientes que por distintas razones quedan afuera de la disco lyncheana que se imponía en aquel último álbum: Afro-beat desmenuzado en distintas piezas de Microhouse (Mapfumo, Hypersphare, Balladins, Ne Noya, Jiao), más otros tracks en el mismo ritmo pero con caminos más oscuros y sonido menos pulcro, en la tónica Reznor/Atticus (NPE, Ahora).

19


Big K.R.I.T. - ReturnOf4Eva/Big K.R.I.T. & Grillade - The 'Wuz Here' Sessions. Figura descollante de la cantera sureña -porque no vamos a tener para siempre a Big Boi- cuyo estilo incorporé con mucha más fluidez para este que es su segundo disco. Returnof4Eva tiene una característica muy difícil de encontrar en un álbum del género y es que, si bien hay canciones que me gustan mucho más que otras, no siento que ninguna esté de filler, es decir, para llenar un espacio, o quizá incluida caprichosamente en la lista. Habría motivos para que esto pasara, teniendo en cuenta que los dos discos de K.R.I.T. fueron lanzamientos digitales gratuitos, por lo cual no tiene ningún tipo de limitación técnica o comercial que le impida armar el disco simplemente como a él se le ocurra. Son 21 tracks, con dos versiones limpias como extras, y logran el cometido de evitar que la excitación baje en cualquier momento del álbum, dando como resultado una mejor escucha para el álbum completo y en orden que para algunas de las canciones sueltas. El estilo sureño es tan ortodoxo que brilla en la originalidad con la que utiliza elementos harto conocidos: beats anclados en el Soul, una métrica impecable y letras propias de la corriente consciente, que por ya escritas de otras maneras no dejan de ser ciertas. La adultez musical de Big K.R.I.T. está en su capacidad de lograr un disco buenísimo sin una producción superlativa, sobrecarga de invitados ni polémicas en mutualismo con su carrera. El EP elegido para compartir el puesto es un pequeño aporte filántropo del blog Yourstru.ly, recreando algunas canciones de K.R.I.T. Wuz Here con el gran acompañamiento de la banda R&B Grillade.

18


The Mountain Goats - All Eternals Deck. Presentando canción en Lollapalooza, John Darnielle revelaba el método tonal a la hora de componer rápido, cuando las letras salen apuradas del horno. All Eternals Deck no descuida en ningún momento la originalidad melódica, pero Darnielle se parece cada día más a un rapper, con menos deseo que necesidad por expresar lo que se le va ocurriendo. Algo más abierto que el conceptual The Life of the World to Come, despunta de una manera hermosa desde Age of Kings hasta For Charles Bronson: predominio de historias sombrías en segunda persona en tracks que representan algunas de las mejores instrumentaciones de toda su discografía. A la hora de las letras ya no tiene nada que demostrar, pero Darnielle puede cantar y tocar mejor, y en All Eternals Deck lo confirma. High Hawk Season, excentricidad que nunca se va a poder agradecer demasiado, fue la primera canción que pasamos en la radio este año.

17


Clams Casino - Instrumentals. Este es un triunfo totalmente adjudicable al buzz, la hype, el rebote y el fogueo de los blogs a los nuevos artistas. Dudo que en cualquier otra época un estudiante de fisioterapia que fabricara beats con una computadora en el altillo de la casa de su madre consiguiera el reconocimiento que esta mixtape se merece. Al menos hasta que consiguió sus primeros recitales, se sabe que Mike Volpe no conoció personalmente a ninguno de los rappers que utilizan sus bases, enviándoles por mail los archivos. Hay que decir que su popularidad se da más por una suma de menciones que por la calidad final de las canciones que lo involucraban: Clams Casino termina siendo el productor de un grupo de rappers harto populares pero aún no demasiado reconocidos críticamente. El sonido es el que escucharíamos en una clase de yoga, arrollado por percusiones, capas permanentes de sintetizadores y voces en eco constante, tan fumado como reflexivo a la vez. Estas piezas instrumentales valen oro en sí mismas, pero sería interesantísimo ver qué surge de un trabajo adecuado de Volpe en conjunto con un MC.

16


Monster Rally - Coral LP. Reseñado a principios de año (de hecho estaba digitalmente disponible en 2010, pero tomaremos en cuenta su edición en vinilo), con muchas referencias nacionales y algún exceso en mis declaraciones. Sobrevivió en mis gustos a través de los meses por su disposición similar a la de Donuts: canciones como snacks, que se pueden disfutar en puñado, de a dos o tres o mandándose el paquete entero. Ver el resto del Bandcamp por otros lanzamientos gratuitos, y un interesante análisis de la venta de Coral.